la misma imbecil de siempre



...Y me quedaré toda la vida sin saber....


..Sin saber por qué jugaste conmigo, de una manera tan cruel como sutil..


...Sin saber que pasó realmente; Y por qué estás dónde estás y yo estoy dónde estoy...


...Me quedaré sin comprender que hice tan mal en esta añoranza que ya empieza a resultar añeja de tanto esperar alguna señal, alguna palabra...


...Miro hacia dentro y no te veo, ya no estás...Ni dentro ni fuera, no te veo en ningún lado...


...Ya ni siquiera sé por qué dejé de confiar en ti....


...Y sin embargo todavía me "pillo" persiguiendo tus lágrimas para recogerlas entre mis dedos, persiguiendo tus anhelos para guardarlos en un cajón de mi corazón...


...Y anque te envío susurros en el viento, te dejo mensajes ocultos, es como si todo esto, llegara a ninguna parte....


Posiblemente tapaste tus oidos para no escucharme,


vendaste tus ojos para no verme,


sellaste tus labios para no hablarme...


Me repito una y otra vez que es lo que hice tan mal para que todo lo que se perdió te diera igual. No hayo las respuestas en mi, y me asusta pensar cuales serán las tuyas..


Me he despedido de ti atravesando en fuego, mandando mensajes de adios a todo el universo, pero sigo componiendo melodias a escondidas, a escondidas de mi misma.


...Creo que sí, que me rompiste el corazón, no de la forma que tu piensas, por algo que quizás tú nunca entenderás y yo no alcanzaré, ni lograré explicarte.


No te guardo rencor, creo en amor absoluto, incondicional...A fin de cuentas la probre imbecil, siempre he sido yo...No te reprocho nada, nunca quise que esa fuera mi intención...


A base de naufragar creo haber aprendido un poquito a nadar, y aquí me tienes iendo de orilla a orilla, dando luz a mi oscuridad. (que cierta es esa canción que dice: Hay demasiados corazones sin consuelo) ...Mi corazón se rompió sin saber muy bien como, sin saber por qué había que consolarlo...


Te perdono y te pido perdón, aunque siga sin saber y sin comprender el por qué de estos perdones.


Se acomularon los silencios haciendo estallar al volcán que dejó un abismo de distancia entre los dos.


Te deseo lo mejor, amigo, Dándote gracias por la belleza de lo compartido, como dicen por ahí, fué bello mientras duró.


No quiero decirte adios, pero como ves, tampoco te he dicho hola...Vuelve la imbécil, que sigue sin saber....