Con su voz acarició las líneas de mis manos,
En ellas había Tantos silencios escritos,
El dolor se vistió de gala,
Y entre susurros regalados,
No supo mirar al olvido.
Todo había terminado en un fugaz segundo,
Que el fue el mismo fugaz segundo en que todo Hace años floreció…
Tu mirada y mi voz,
Parecían buenas compañeras de camino.
Hoy sólo hay sombras en los senderos de mi destino.
En ellas había Tantos silencios escritos,
El dolor se vistió de gala,
Y entre susurros regalados,
No supo mirar al olvido.
Todo había terminado en un fugaz segundo,
Que el fue el mismo fugaz segundo en que todo Hace años floreció…
Tu mirada y mi voz,
Parecían buenas compañeras de camino.
Hoy sólo hay sombras en los senderos de mi destino.


