puede tal vez que en quien confió con las palabras le engañó...
ya nada más a nadie quiere oir....
Por eso ahora sólo quiere oir el silencio,
ese que habla, ese que lo impregna todo y no engaña,
tan sólo espera poder florecer en mil primaveras,
esperando que el viento fresco de cada atardecer
ser lleve consigo el dolor de las mentiras, de las lágrimas derramadas...


